No es que las Navidades hayan hecho estragos alarmantes, pero sí que han dejado su huella.
Además, este es un año muy especial, y hay que cuidarse.
Por eso, no he vuelto a hacer ningún postre desde que acabaron. Todo el mes comiendo de postre fruta o yogur., que bien ricos que están.
Ups, no, si que he horneé una vez... pero sólo fue un bizcocho de naranja para Reyes, una amiga que está convalenciente. Era por una buena casa, ¡y encima de fruta!
Pues eso, que este enero estamos cumpliendo con algunos de los objetivos típicos de año nuevo: más ejercicio y más comida sana. Así que os voy adelantantando que voy a publicar más recetas saladas que el año pasado, o al menos eso pretendo, que luego el año es muy largo y a saber...
