Estaba comprando hace unos días cositas para Nochebuena y me topé con estas pipas de colores bañadas en chocolate.
Intenté resistirme, de verdad (dedos cruzados). Pero no sé cómo una fuerza poderosísima las metió en mi carro. Y claro... no está bien poner demasiada resistencia a las fuerzas poderosas.
Pero luego, en casa, me dio cargo de conciencia (me está creciendo la nariz como a Pinocho). La verdad es que en el paquete vienen un montón, y no tenía ni idea de qué hacer con ellas, y entonces esa fuerza poderosa que me "obligó" a comprarlas comenzó a susurrarme al oído: "¡haz galletas de chocolate!".
Y tampoco está bien contradecir a las fuerzas poderosas.
El resultado es el que tenéis en las fotos, unas galletitas de chocolate, con relleno de chocolate, y decoradas con las pipas bañadas en chocolate.
Uy, ahora que lo he escrito, me estoy dando cuenta de que tengo cierta propensión a abusar del chocolate...
