| La yema que no es sólo yema, ¡pero que está de vicio! |
Me he pasado el fin de semana enseñando Sevilla a unos amigos italianos y hoy me he levantado con el cerebro en itagnolo. Por mi mente flotan frases como "¡Uf, qué sueño! E adesso al lavoro... vorrei restare un poco más en il letto! Ho bisogno de otro café."
Además, tengo el estómago aún inundado de comida, porque también les he enseñado la gastronomía, con ejercicios prácticos para que afiancen conocimientos. Y sabemos que pensar con la barriga llena...
Así que, mientras se me pasa el empacho y voy regresando a mi idioma habitual, os doy una receta.
