En mi casa, el perico es El Relleno.
Para mí, no hay arepa sin perico. Ni perico sin arepa.
Aunque, ahora que lo escribo, no sé para qué iba a hacer perico si no hago también arepas... bueno, sí, solito y a cucharadas está bestial también. ¡Es que el perico es mucho perico!
Lógicamente, como es una receta tradicional, hay casi tantas versiones como venezolanos, pero me he decantado por la que más me gusta, la que lleva tomate frito de bote.
Para mí, no hay arepa sin perico. Ni perico sin arepa.
Aunque, ahora que lo escribo, no sé para qué iba a hacer perico si no hago también arepas... bueno, sí, solito y a cucharadas está bestial también. ¡Es que el perico es mucho perico!
Lógicamente, como es una receta tradicional, hay casi tantas versiones como venezolanos, pero me he decantado por la que más me gusta, la que lleva tomate frito de bote.
¿Y por qué? Porque hacer tomate frito casero es una pesadez, sobre todo por la regulación de la acidez, y una de las maravillas de comer arepas es que no se tarda mucho en elaborarlas.
La receta más tradicional es la que en vez de tomate frito de bote lleva tacos de tomate fresco.
La receta más tradicional es la que en vez de tomate frito de bote lleva tacos de tomate fresco.
